
Estupendo artículo de Jorge Javier Romero en el que este maestro defiende su postura de anular el voto. Me encantó este párrafo: "Los partidos de hoy no me satisfacen cada uno por diferentes razones. El PAN, por su clericalismo, su moral excluyente que fuerza a las mujeres a morir, ir a la cárcel o a una maternidad no deseada. Por su obcecación en una estrategia militar de combate al crimen y no de inteligencia. Por su equivocada política de drogas; por pacatos e ineficientes. No quiero votar por el PRI porque son corruptos, no son demócratas, privilegian la lealtad mafiosa frente a la capacidad y el desempeño técnico y son oportunistas capaces de renunciar a su tradición dizque liberal y aliarse con el PAN y con la Iglesia para mantener poder, aunque eso signifique pasar por encima de los derechos de las mujeres; además, piden un voto de creencias, no de razones. No quiero votar por el PRD porque son fraudulentos; son representantes de la falta de compromiso con las reglas, son tramposos, no tienen ideas; su campaña me parece infantil, ñoña, han logrado perder el apoyo que traían, son incapaces y carecen de ideas. No puedo votar por la demagogia del partido pretendidamente verde, que vende la venganza como justicia y engaña a los ciudadanos con ofertas tramposas, típicas de los mercachifles que son. Nueva Alianza lo descarto pues es la expresión más ominosa del control clientelista de un gremio, instrumento político de una mafiosa. El PT no me atrae ni remotamente; no me parece que beneficie en nada a la izquierda mexicana el pensamiento de Alberto Anaya y no creo que Muñoz Ledo vaya a hacer grandes aportaciones al debate. Convergencia es el feudo de un cleptócrata. Tampoco quiero votar por la banda de López Obrador repartida entre los dos últimos partidos. Los del PSD navegan con los saldos de una plataforma plagiada de aquellos a quienes echaron a patadas de una organización convertida en botín."
Estupenda caracterización de nuestros miserables partidos, Giorgio, aunque de su lectura uno puede concluir que hay males mucho peores que otros. De la ñoñería infantil del PRD a la pretencion panista de encarcelar mujeres inocentes; o de los "plagiarios de plataformas" -a fin de cuentas interesantes- a la miserable banda del abyecto fascistoide López Obrador, a la mafia de Elba, al grosero cinismo del Verde o al eterno oportunismo priísta con su infecta subcultura política sigue habiendo grandes distancias.
Yo de estas elecciones espero tres cosas
1..- Qué dos o tres de las porquerías pierdan su registro (¡Convergencia!, por favor, ¡Convergencia!)
2.- Qué la el infame AMLO salga lo más debilitado posible
3.- Qué la expresión del descontento ciudadano de pie a una reforma profunda del sistema de partidos y no se quede en berrinche
Con una de estas tres que se cumpliera habrá valido la pena la elección








... del pobre 



